domingo, 1 de diciembre de 2013

LOS ROLES, LA MUJER (parte II)

Como lo dije antes, el rol de la mujer en una relación es encausarla y esto se logra aportando elementos y actitudes que solo podemos tener las mujeres por el hecho de serlo… No nos digamos mentiras, si fuéramos iguales a los hombres y el universo y quien quiera que lo haya creado pretendía que eso fuera así, ustedes creen que se hubiera tomado el trabajo sin sentido de incluir en cada sexo características distintas? Personalmente creo que no, y si mi hipótesis es correcta, entonces por que razón las mujeres nos empeñamos tanto en intentar ser como los hombres? en hacer lo mismo que ellos y querer actuar como ellos? Y digo que intentar porque finalmente es algo que nunca vamos a lograr pues somos mujeres y por mas de que hagamos nuestro mejor esfuerzo no dejaremos de serlo y tenemos otro chip, otra naturaleza. Ahora, tampoco quiero que nos vayamos al otro extremo y creamos que por ser mujeres no podemos hacer nada de lo que hacen los hombres, por supuesto que si, lo que no podemos es perder nuestra esencia.  
 
Las mujeres tenemos muchos instrumentos por medio de los cuales podemos desarmar, conquistar, enamorar y mantener a un hombre a nuestro lado (por favor no me malinterpreten, en ningún caso y por ningún motivo estoy haciendo referencia a la manipulación, que esa sí, contrario a lo que deberíamos, la sabemos utilizar), y cuando me refiero a instrumentos más que todo estoy haciendo referencia a actitudes, porque aunque no es un secreto, parece ser que muchas no lo saben. Si, actitudes, es tan simple como eso, y como son actitudes la buena noticia es que todas podemos adoptarlas, no necesitamos haber nacido con un don especial ni tener un coeficiente intelectual alto.
 
La mayoría de nosotras pensamos que el físico es lo más importante, y aunque no voy a negar que si es relevante (porque así lo hemos creído y los medios nos ayudan a ratificarlo) no es lo primordial, así como tampoco voy a decir que lo único importante es lo que se lleva por adentro (aunque en cierto sentido es verdad). La realidad es que, como muchos ya sabemos, lo fundamental es la actitud y aunque parece ser algo obvio, que oímos todos los días (que algunas veces utilizamos como consuelo) y que ya está algo trillado, es algo que no todas las mujeres entienden. Y si, no es fácil entender, menos aun cuando hoy en día la competencia en belleza es grande y cada vez más fuerte y a veces sufrimos varias decepciones amorosas ´”por culpa de una más bonita”; pero aunque el físico juegue un rol en las relaciones no es del todo esencial y una mujer arrolladora, segura y que se quiere así misma tiene todas las de ganar y “lo arrollador” de una persona no lo hace el físico, sino la actitud.
 
Entonces, ¿cuales son las actitudes que debe tener una mujer?, y  digo que debe no porque así tiene que ser y es la ultima palabra, sino porque considero que esas actitudes hacen parte del rol que vinimos a desempeñar. Son muy sencillas y fáciles de adoptar, finalmente hacen parte de la esencia que a veces queremos dejar atrás.
 
No hay nada más admirable en una mujer que su feminidad, esta es la característica que mas nos diferencia de los hombres y lo más importante, la cualidad que mas los atrae. No hay nada que se vea mas sexy, sensual y lindo, y que sea mas irresistible, que una mujer femenina y ser femenina es una actitud que implica muchas cosas y que aunque se tenga por el simple hecho de ser mujer, se debe practicar constantemente, pues a veces se va perdiendo por diversas razones, entre ellas la que he repetido constantemente, la de querer ser como ellos. 
 
Como dije, la feminidad comprende muchos aspectos los cuales a veces pasamos por alto o a veces solemos pensar que no son importantes; pero hay algo que hay quiero recordar: las cosas mas importantes están en los detalles. He aquí ciertos detalles que debemos tener en cuenta y que conforman la feminidad: 
 
  1. Una mujer debe estar siempre bien arreglada y vestirse como tal, es decir, como una mujer. Debemos cuidar nuestra imagen, vernos siempre limpias, oler rico, arreglarnos las manos y el pelo y todo esto lo deberíamos hacer por nosotras mismas, no solo por querer atraer al sexo opuesto.
  2. El vocabulario es muy importante. No hay nada más feo que ver hablando a una mujer como si fuera un hombre. Hay que tener cuidado con como nos expresamos verbalmente.
  3. El lenguaje corporal dice mucho, no actuemos como si fuéramos hombres. Una mujer es delicada. 
  4. La ternura es una actitud que hace parte de la feminidad y cuando me refiero a esto no quiero decir que debemos ser empalagosas, las cosas llevadas a los extremos son perjudiciales y tampoco a la ternura maternal que muchas mujeres confunden con amor, no somos la mama de nuestra pareja!
  5. La debilidad y vulnerabilidad, entendidas como cierta susceptibilidad y capacidad de sentir las emociones más intensamente.
  6. La muestra de afecto. No nos olvidemos que las mujeres somos mas dadas a expresar, de una manera especial, lo que sentimos.

La mujer es comprensiva, la mujer es detallista, la mujer está pendiente de las cosas importantes de la relación, y aunque esto también puede hacerlo un hombre, somos nosotras las que llevamos innatas dichas cualidades, somos nosotras las que podemos realizarlas naturalmente sin hacer ningún tipo de esfuerzo, ¿Y entonces por qué queremos perder todas estas cosas maravillosas por demostrarle al mundo y a los hombres que somos fuertes? Las dos cosas no son excluyentes, podemos ser muy fuertes y a la vez ser mujeres, la fortaleza no es una característica de género, la fortaleza es algo que se lleva por dentro, hace parte del carácter, es algo que también muchas veces se va adquiriendo con las diferentes enseñanzas que nos deja la vida. Según mi experiencia, si uno tiene que demostrarle algo a alguien y se esfuerza por hacerlo es porque realmente no posee eso que quiere demostrar, si se es algo eso simplemente se nota, brota por nuestros poros y se puede percibir a simple vista; todas aquellas que se esfuerzan por parecer fuertes es porque no lo son, de lo contrario simplemente serían ellas pues sabrían quienes son y que tienen para dar. Si hay algo que es muy cierto es que cuando pretendemos ser algo que no somos quedamos en evidencia, nos vemos falsas y finalmente siempre, en cualquier momento, sale a relucir lo que realmente somos. No hay nada más decepcionarte que una persona que no es autentica, no hay nada que pueda ser menos atractivo que una mujer que “no sea ella”.
 
Si somos mujeres y tenemos tantas cosas buenas para ofrecer y para aportar a una relación, entonces ¿por qué no lo asumimos con dignidad, con la frente en alto y salimos a conquistar el mundo con todas las aptitudes que se nos han dado para tal fin?, ¿Por qué a veces preferimos ser alguien que no somos o acudimos a la manipulación para conseguir ciertas cosas? Todo lo que conseguimos mediante estas formas no es real, es algo falso y por lo tanto no nos va a hacer felices ¿será por eso que nunca estamos conformes con nuestra relación?
 
Cuando intentamos ponernos en el mismo nivel de los hombres e intentamos ser como ellos tengan por seguro que no vamos a conseguir buenos resultados. En el evento en que el hombre no le guste la situación y se de cuenta que queremos asumir su rol este va a intentar defenderlo y vamos a entrar en una “lucha de poderes” que no va a llevarnos a ningún lado y no va a generarnos satisfacción si no solo un desgaste inútil; y si por el contrario, el hombre nos deja asumir su rol y empezamos a hacer lo que él debería y a actuar como tal, llegara el punto en que nos demos cuenta que nuestra pareja no nos aporta nada y nos sentiremos insatisfechas. En cualquiera de los dos casos y tome el hombre cualquier actitud frente a nuestro cambio de rol no estaremos haciendo nada en beneficio de la relación.
 
Es hora de que cada una asuma su rol y de que empiece a ser lo que es, de que asumamos que somos mujeres y que tenemos una linda labor que cumplir en una relación. Pero cuidado, también es importantísimo que cada una tenga presente quien es, que lleva por dentro, sus principios, sus valores, sus gustos, lo que esta dispuesta a negociar y lo que no. El mejor camino es ser ustedes mismas, reconocer sus defectos y cualidades, sus limites… Lo importante es SER, no tratar de ser o intentar ser alguien diferente solo por tratar de encajar, gustar, ser querido, etc., pues si consiguen que alguien las quiera y mantener una relación siendo alguien que no son lo único que van a obtener es una desilusión, primero porque quien las quiere realmente esta queriendo a alguien diferente y segundo, porque como ya está dicho, tarde o temprano el verdadero yo triunfa y cuando eso pasa lo más probable es que la otra persona, qué se enamoro de algo diferente, no le gusta lo que ve y decida dejarlo. 

*En la próxima entrada, dentro de 8 días, hablare del rol de los hombres.