domingo, 8 de diciembre de 2013

LOS ROLES, EL HOMBRE (parte I)

LOS HOMBRES

Los hombres también cumplen un papel determinado en una relación, el problema que se presenta hoy en día, según mi percepción, es que están confundidos, no saben que hacer, como actuar, qué rol desempeñar y todo esto gracias a nosotras las mujeres. Si, leyeron bien, a las mujeres… Creo que debemos empezar a asumir nuestra responsabilidad. 

Todos los días oigo a un hombre decir: “es que nadie las entiende” “es que no se qué es lo que quiere” “es que malo si sí, malo si no”… y creo que tienen algo de razón, en este momento algo tienen de verdad esas frases. Creo que nosotras nos hemos encargado de enviarles señales equivocadas y ellos ya no saben como interpretarlas, no tienen idea de cómo leernos pues siempre estamos cambiando entre lo que somos y lo que queremos ser… están asustados, abrumados y apabullados; los hemos puesto en algo así como un callejón sin salida. Y no, no pretendo defenderlos ni justificar muchas de sus actitudes, así como nosotras ellos también deben asumir su responsabilidad; finalmente cada quien es responsable de la situación en la que se encuentra pues no solo es responsable quien realiza el acto generador del conflicto sino también quien lo permite. No obstante no pretenda defenderlos, lo que si quiero es entenderlos, ponerme en su lugar... Siempre queremos que a nosotras nos entiendan pero alguna vez hemos tratado de entenderlos a ellos? Quien sabe, de pronto así podemos encontrar alguna respuesta…   

Aunque podrían existir varias hipótesis para tratar de explicar qué es lo que está pasando con los hombres hoy en día, solo quiero tratar algunas de ellas, las cuales encuentran sustento en una reacción que está teniendo el sexo masculino frente a los cambios experimentados en el sexo femenino.
 
 
I.                    Todo Cambio Genera Incertidumbre y Confusión

Que pasaría si un día llega su pareja (novio, esposo, amigo con derechos, etc.) y hace todo lo que ustedes han querido que haga y nunca ha hecho? les aseguro que la primera reacción no va a ser estar felices, lamentablemente así somos los humanos. Lo primero que van a pensar es: y a este que le dio? y en vez de pensar positivamente lo primero que van a hacer es sospechar, pensar que algo paso o que el personaje quiere algo o esta buscando algo… Al final lo que van a sentir es confusión y ansiedad, no van a entender que esta pasando… ¿tengo o no tengo razón? Pues lo mismo les pasa a ellos.

Un día nosotras decidimos que queríamos tomar las riendas de nuestra vida, que íbamos a hacer lo mismo que ellos y a actuar igual que ellos, que íbamos a luchar porque además se nos tratara igual que a ellos y nos paramos frente a ellos con valentía y decisión (cosa que antes no había pasado) y se los hicimos saber… ¿No creen que esto los confundió un poco? más cuando sabemos que ellos son mucho más básicos que nosotras y no tratan de entender las cosas, ni siquiera hacen el mas mínimo esfuerzo e intento de imaginarse que puede estar pasando, simplemente lo dejan así, quedando en un estado de desconcierto permanente y cuando uno está así, en ese estado, uno simplemente no sabe que hacer, como actuar, que decir… y eso es lo que les está sucediendo.

Como los hombres no se complican, o por lo menos no tanto como nosotras, una vez que les dijimos que queríamos ser igual que ellos, ellos empezaron entonces a tratarnos como tal, a dejarnos hacer lo que en un principio ellos hacían y a permitirnos jugar el papel que era de ellos… Y ¿que paso? Las mujeres entramos en shock… Si, para nosotras es inconcebible que un hombre nos trate como a un amigo, no soportamos que nos toque pagar la mitad de la cuenta, no nos gusta que no nos recojan si nos invitan a salir, nos parece fatal que nos pongan a realizar labores de hombres como cambiar una llanta, nos ofende si vamos a un supermercado y no nos ayudan con los paquetes, es terrible el hecho de que nos hablen sin consideración y que nos digan las cosas como son y sin tacto… ¿luego no fue eso precisamente lo que les pedimos? ¿No queríamos que nos trataran como a ellos, ser como ellos y comportarnos como ellos? Pues ahí tenemos, víctimas de nuestro propio invento!

La situación es esta: exigimos ser tratadas como hombres y tener los mismos derechos; hacemos todo lo posible por ser iguales que ellos y cuando por fin lo logramos no nos gusta… Si solo con intentar querer ser como ellos, los hombres ya habían quedado un poco confundidos, pues imagínense como están ahora que, después de darnos gusto, estamos completamente insatisfechas… Es aquí donde se explica el cambio de roles, claro, queremos ser como ellos pero solo para lo que nos conviene, para lo que nos facilita la vida, solo para las cosas buenas y no para las no tan buenas... ¿Por qué será que siempre queremos ajustar las cosas según nuestras necesidades y se nos olvida que los demás también las tienen?.

Innegablemente, que estén confundidos no es una justificación para que se comporten como a veces lo hacen (terriblemente mal) y para que no sean caballerosos, pero entonces es el escenario perfecto para que la mujer empiece a ejercer su rol, el de direccionar la relación, y no de una manera conveniente como solemos hacer sino de una manera sincera, como se supone que debe ser.  Es en estos momentos donde debemos ponernos la mano en el corazón y descifrar que es realmente lo que queremos y actuar para conseguir tal fin, con firmeza si, pero también con amor, como solo una mujer sabe hacerlo. Pero como todos sabemos que una relación es de dos, entonces el hombre también debe hacer algo, el hecho de que este confundido no quiere decir que sea un impedido, pero si queremos que el hombre actúe debemos también permitírselo.

Si bien es cierto que somos las mujeres las que hemos generado una confusión también es cierto que son ellos los que han dejado que eso suceda, en la actualidad los hombres también han dejado perder los atributos que les corresponden por naturaleza y así como las mujeres tenemos que ser femeninas ellos deben ser masculinos y eso también conlleva varios aspectos en los cuales no me detendré pero voy a mencionar algunos: seguridad, fuerza, determinación, virilidad, competición, caballerosidad… y seamos sinceros, en la actualidad a muchos les hace falta “ponerse los pantalones”, ser “hombres”, y he aquí otro problema, no hay nada que mas nos desanime a las mujeres que un hombre sin carácter, que un hombre que no sea “hombre” y que no tenga los atributos que se supone debería tener.

Volvemos al tema de los roles, si un hombre no desempeña su papel como debe ser entonces eso también va a generar caos, es por eso que ellos también deben retomar su rol y no convertirse en seres que no aportan nada a una relación, nada útil por lo menos, ya que eso no contribuye a una relación deseable; pero para que ellos puedan hacerlo, retomar su rol, debemos darles el espacio para tal fin y no usurpar sus “funciones”.

Cuando me refiero a que los hombres no aportan nada a una relación hago referencia a que ante nuestros cambios se perturban, y como se perturban y no quieren entrar en conflictos prefieren dejar todo así, sin hacer, sin decir, sin opinar y eso es lo que hoy en día las mujeres necesitamos, que ellos hagan, que opinen, que digan, no que sean simplemente unas veletas que se mueven en la dirección del viento o que no hagan nada por miedo o por no entrar en discusiones o conflictos, necesitamos apoyo y sobretodo certeza pero eso requiere que nosotros les permitamos brindarnos todo eso que anhelamos.
*Esperen la segunda parte dentro de 8 días.